Las circunstancias en que Robert Capa registró una de las imágenes más conocidas de su carrera, y sin duda la que se convirtió en icono de la guerra civil española, siguen siendo hoy desconocidas. Aunque se haya especulado mucho sobre la veracidad de la fotografía del miliciano, en caída de muerte a los pies del reportero, continúa sin identificar, contrariamente a lo que defienden algunos, la identidad del retratado.
Es cierto que, según luz, la fotografía fue tomada por la mañana y no por la tarde como argumenta quién afirma que el miliciano es Francisco Borrel, “Taino”, que también murió en este día.
En aquél 5 de septiembre de 1936, Robert Capa se hallaba en Cerro Muriano, una aldea de la Sierra Morena, en Andalucía, con la intención de fotografiar una victoria republicana sobre las tropas nacionalistas, leales el franco, que ocupaban la ciudad de Córdoba.
La realidad sería sin embargo otra. Las tropas nacionalistas, anticipándose a los republicanos, lanzaban una fuerte e inesperada ofensiva sobre la aldea. Las relatos de la huida general están en las fotos de Capa, en documentos variados, y en las memorias de algunos habitantes que, aunque eran todavía niños, recuerdan aquellos momentos con particular detalle.