Durante la Guerra Civil y la dictadura de Franco miles de opositores al régimen fueran fusilados y enterrados en fosas comunes en el cementerio de San Rafael en Málaga.
La Asociación contra el Silencio y el Olvido fue creada en 2002 para frenar la construcción de un parque proyectado para los 70 mil metros cuadrados del cementerio, desactivado desde 1987.
Al día de hoy, ésta “es la fosa común abierta más grande de España”, sin embargo las ha hay esparcidas por todo el territorio nacional.
La asociación ha logrado, hasta ahora, elaborar una lista de más de 4300 personas, con los nombres y los apellidos, el día de la muerte y el número de la fosa donde están enterradas.
De las 18 fosas catalogadas se encontraron seises, y dentro de ellas más que 1100 cuerpos amontonados en socavones con cerca de diez para tres metros y dos de profundidad. Con el mote de “Málaga Roja” para los partidarios de Franco, la ciudad andaluza, bastión de los republicanos, fue palco de una represión extrema.
Metodológicamente el trabajo arqueológico en San Rafael es idéntico al de cualquier necrópolis de la antigüedad.